"ERA COMO UN HIJO": DESGARRADOR RELATO DE UNA FAMILIA TRAS LA FAENA DE SU CABALLO EN SAN MARTÍN

 El flagelo de la faena clandestina ha vuelto a golpear con crueldad al departamento de San Martín. El hecho ocurrió en la Finca Pepa, ubicada en el carril Chimbas.   
San Martín28/02/2026Mega Noticias MendozaMega Noticias Mendoza
Esta vez, la víctima fue la familia de Shirley Pepa, propietarios de una finca en la zona de Alto Chapanay, quienes el pasado jueves se despertaron con la peor noticia: su caballo criollo, un animal de competencia y gran valor sentimental, había sido robado y faenado a pocos metros de su hogar.
La mujer dueña del equino relató con profundo dolor cómo lo que comenzó como una búsqueda desesperada terminó en tragedia. "Esta mañana nos despertamos temprano y notamos que faltaba el caballo. Mi hijo salió corriendo a seguir las huellas y fue él quien lo encontró faenado en una finca cercana", explicó la mujer, visiblemente afectada.

El animal, un ejemplar criollo llamado "Ballito", no era solo un bien material para la familia. Su hijo, Bautista, competía con él y se encargaba de sus cuidados diarios. "No era solo un animal, era de la familia. Se cuidaba, se trataba con cariño. Se nos cortó todo por culpa de gente que no tiene noción del daño que ha hecho", sentenció Shirley.

"Tuve que llamar a un amigo que tengo en la policía porque no venían, refiriendose a la policía. Hasta ahora sigo esperando a Científica y no vinieron. Al caballo lo tuve que enterrar yo porque ya había insectos y ni siquiera los perros se acercaban", denunció la propietaria.

Además, los damnificados señalaron que ellos mismos realizaron las tareas de investigación que le correspondían a la policía:

Identificaron huellas de un automóvil.

Encontraron un encendedor en la escena (que no fue tomado como prueba por estar sucio con tierra).

Localizaron el sitio exacto de la faena dentro de una propiedad cercana, en la zona ya habían robado otro caballo meses atrás.

Para Bautista, el joven dueño del animal, la pérdida es irreparable. "No es por lo material, es por lo sentimental. Era como un hijo para mí; mi rutina era levantarme, darle de comer, entrenar y acostarlo. Tenía mucho cariño de toda la familia y de mis tíos", comentó el joven entre lágrimas.

El caso ha vuelto a encender las alarmas en la zona rural de San Martín, donde los vecinos aseguran que, aunque hubo un periodo de calma, la inseguridad y el cuatrerismo han regresado con una violencia que las autoridades parecen no poder contener.
Te puede interesar
Lo más visto